miércoles, 15 de agosto de 2012

Loco Mía


Cuando a mediados de los años 60 a un anónimo funcionario del Ministerio de Información y Turismo de Manuel Fraga Iribarne se le ocurrió aquello de "Spain is different", con toda probabilidad desconocía el alcance y calado que tendría similar eslógan. Ahora bien, si este sujeto hubiese tenido que publicitar las bondades españolas entre mediados de los 80 y principios de los 90, y siguiendo con la lengua de Shakespeare, más le hubiese valido afirmar que "Spain is extraterrestrial". Habrá quien afirme que lo que ocurrió durante aquellos años sólo fue producto de la adaptación de las tendencias del mercado internacional, pero sólo aceptaremos pulpo como animal de compañía si nos ceñimos al mundo musical. Porque si tuviésemos que definir esta época con una sola palabra, esta sería exceso. Y si fuese con dos, mucho exceso. Y cuando el exceso se junta con lo cañí el resultado puede alcanzar cotas que superarían las más coloridas y febriles pesadillas de un David Lynch bien fumadito de peyote.

Uno de los puntos calientes de esta subcultura, llámese glam, llámese esperpéntica, de nuestro país fue Ibiza, en buena parte por los protagonistas de este post. Bien es cierto que, aún hoy, nadie se extrañaría si viese en cualquiera de las discotecas que jalonan la isla, a bailarines disfrazados de Power Rangers con chisteras animando la sesión del dj de turno.

En 1984, un grupo de bailarines de la discoteca Ku (hoy Privilege, que presume de ser la discoteca más grande del mundo) alcanzarían fama mundial gracias a un estilismo sin par y a una destreza manual que ríanse de un ninja manejando unos nunchakos. Pero antes de meternos en harina, recordemos el contexto histórico del año cero del neobarroquismo ibérico, 1984.

A nivel internacional, el mundo vivía con estupor la aparición de una nueva droga con nombre de caos bursátil y onomatopeya de crujido de espalda, el crack (nada que ver con la película protagonizada por Alfredo Landa tres años antes), la ciudad de Los Ángeles alberga la XXIV edición de los Juegos Olímpicos, con boicot del bloque de los países del este de Europa, aparece el videojuego más vendido y jugado de todos los tiempos, con permiso de Pacman, el archiconocido Tetris, Hollywood nos bombardea con una selección de blockbusters elevadas hoy a la categoría de leyenda, como Los Cazafantasmas, Los Gremlins, Indiana Jones y el templo maldito, Superdetective en Hollywood, La historia interminable, o Terminator, entre otras, se editan álbumes míticos como Born in the USA de Bruce Springsteen, el directo Alchemy, de los Dire Straits o Do they know it's Christmas, de Band Aid, que anticipaba el posterior We are the world, y Platiní es considerado el mejor futbolista del año.

A nivel nacional, presentamos una tasa de paro del 17% de la población activa, lo que no es óbice ni cortapisa para presentar uno de los grandes clásicos de la automoción ibérica, el Seat Ibiza. Hablando de Ibiza (¿es posible hilar más fino?) volvamos a la isla para recordar la importancia de los grupos de bailarines de discoteca. En el mundo del culture-club español, Ibiza siempre se llevó la palma en lo referente a modernez, llegando a calar en las pistas de todas las discotecas del viejo mundo esa preocupación por el estilismo, lo original y lo que estaba in y lo que estaba out (esto también lo hacía la Superpop). Y es ahí donde en un privilegiado pedestal nos encontramos con los protagonistas de nuestra historia de hoy. Y la referencia al pedestal no es gratuíta, ya que este lugar destinado a los bailes y contoneos de bailarines y gogos de las discotecas fue el lugar que los catapultaría a la fama, pero comencemos a desvelar las claves de su éxito.

Xavier Font (San Boi de Llobregat, Barcelona, 1963), un joven que a principios de los 80 rozaba la mayoría de edad, comienza a desarrollar un interés inusitado para su edad por la moda. Con sus primeros diseños, tanto de ropa como de bisutería no logra convencer a nadie y se siente incomprendido, y como los payasos del circo de Charlie Rivel ya deberían andar sobrados de uniformes de trabajo, decide trasladarse a Ibiza, isla que ya había abrazado las tendencias hippies años atrás y en la que todo podría resultar posible en el campo del diseño y la confección. Ni corto ni perezoso comienza a promocionar sus diseños como maniquí humano, paseándose por la isla con el objetivo de publicitar su estilismo y conseguir adeptos a su causa. De entre todas las personas a las que llamó la atención (ojo, que estamos hablando de llamar la atención en Ibiza a principios de los 80, lo que tiene un mérito tremendo), nos encontramos con otro joven barcelonés, Manuel Arjona Velazco (21/03/1967), con quien Font conecta enseguida por sus similares gustos en tendencias. Arjona introduce a Xavier Font en el mundo de la noche ibicenca, ya que trabajaba como bailarín en una discoteca. Poco después, Luis Font, hermano de Xavier, decide seguir los pasos de este y, abandonando su San Boi natal se traslada a la isla (suponemos que por envidia fraternal por el distraido modo con que su hermano se ganaba las lentejas). Los tres comienzan a trabajar en la discoteca Ku, de la que ya hemos hablado, completando un plantel de 15 bailarines, todos ellos ataviados con los arriesgados modelos de Xavier, incluidos los zapatos picudos y los revolucionarios e icónicos abanicos. Según palabras de este último, la estética del grupo surgió "viendo en un museo de Barcelona unos enormes zapatos del siglo XII que me llamaron mucho la atención, al igual que dos pequeños abanicos que usaba una pareja homosexual en la playa". Quién sabe si ahora hablaríamos del grupo si en lugar de los zapatos del siglo XII Font se hubiese fijado en unas polainas del mismo siglo o si la pareja homosexual de la playa hubiese estado jugando a las palas, lo mismo hubieran conseguido más fama que los Beatles, pero así es la inspiración amigos. Los trajes con hombreras tan característicos, mezcla de torero espacial y caballero medieval los cosían los propios integrantes de la formación entre semana, innovando con algún detalle de cara a sus actuaciones los fines de semana. A modo de curiosidad comentar que uno de los integrantes del grupo de bailarines, José Valdivia ya había conocido el mundo de la fama pues actuó en la última etapa de los celebérrimos "Village People", vestido de bombero (acompañando al indio, el vaquero, el policía, el obrero de la construcción, el motero, el militar, mudito y gruñón).

Poco a poco, el barroquísimo estilo del grupo va ganando popularidad y todos los modernos que pasaban por Ibiza tenían una parada obligada en Ku. De acompañantes de la música que sonaba en la discoteca, pasan a ser el leiv motiv de la misma, y ya no importaban tanto las canciones como las extravagantes performances del grupo. Por motivos de espacio, el grupo pasa de tener 15 bailarines a sólo cuatro (ya me dirán cómo meten en un escenario de dimensiones limitadas a 15 personas que mueven abanicos de considerable tamaño sin lesionar al que tienen al lado, el resto son cosas como la bizarrísima Kelly Family o del tipo Orfeón Donostiarra), los ya conocidos Xavier y Luis Font, Manuel Arjona y un joven holandés que formaba parte del plantel artístico de la discoteca, Gard Passchier. A este último le debemos el nombre de la formación, ya que a la hora de explicar a un periodista el uso de un artículo tan demodé como era el abanico en sus actuaciones, aquél respondió que aquello era una "locura nuestra", y de ahí surgiría "Loco Mía". Aquello de la "locura nuestra" era un paso más en la supuesta ambigüedad de los componentes del grupo, pues abanderando la libertad de la que hacían gala, reconocían que sus bailes gustaban a jóvenes de ambos sexos, y quien quiera entender, que entienda.

Progresivamente, la fama de la formación va creciendo y presentan sus performances en las discotecas más conocidas de toda España, llegando a actuar en salas de Italia, Alemania, Francia e incluso en Japón, donde consiguen un éxito importante con sus bailes. Entre pitos y flautas llegamos a 1988, año de gran importancia en el grupo, pues Gard Passchier abandona la formación por motivos personales y Luis Font hace lo propio, por no tener más remedio que realizar el servicio militar obligatorio. Passchier es sustituido por el tinerfeño Carlos Armas (12/04/1967), que abandonó una carrera como arquitecto para unirse al grupo. Por otra parte, Juan Antonio Fuentes (Barcelona, 11/01/1970), bailarín y estudiante de arte dramático, el rubito preferido por l@s fans, sustituye a Luis Font. Con estos integrantes, el grupo consigue, gracias a su manager, José Luis Gil (no confuncir con el señor Cuesta), aparecer en el programa "A tope" de TVE (que había venido a sustituir al mítico "Tocata"), acompañando con sus bailes al "Domino dancing", de los grandísimos Pet Shop Boys.


A finales de ese mismo año, recordemos 1988, en la gala de fin de año, y de nuevo en Televisión Española, acompañan cos sus bailes el tema "All she want is", de los no menos míticos Duran Duran.


Pese a la nula capacidad vocal del cuarteto, reconocida por sus integrantes, su manager, recordemos, José Luis Gil, ve claro el siguiente paso en la carrera del grupo, grabar un disco para consolidar su fama y de paso, reportarles pingües beneficios. Antes de hablar de ese primer disco, dediquemos unas líneas a José Luis Gil (reitero, nada que ver con el señor Cuesta), un personaje, cuando menos, peculiar. Director de Hispavox desde 1977,  era conocido por entonces en Madrid por pasearse envuelto en lujosos abrigos de piel y conducir un Mercedes blanco descapotable. Fruto de las ganas de aventura de este espíritu libre, se traslada a principios de los 80 a Brasil, donde se hace santero (no sabemos cómo, no figura en la lista de cursos que uno puede hacer en CCC) y escribe un libro, "Réquiem por la música, los artistas y la industria", utilizando el seudónimo J.L. Greensnake, en el que pone a caldo el negocio de las discográficas y que, una vez en España, publica la Fundación Autor (ojo al título del libro, a sus intenciones y a la sociedad matriz de la Fundación Autor, es como entrar en Matrix). Pese a estos desaires siguió de directivo en Hispavox, logrando que la discográfica viviese sus mejores años, en parte gracias a las licencias de explotación en exclusiva de los catálogos de artistas de la CBS y de WEA (si a pesar de la evolución de los soportes musicales aún conservas cintas de cassette originales, seguro que la mitad estaban editadas por Hispavox). Entre los logros más destacables de Gil figuran el introducir en España a Raffaella Carrà (seguro que no se imaginaba el impacto), haber sido manager de José Luis Perales y representante de Mari Cruz Soriano, lo que le sirvió para coordinar los espectáculos musicales de Expo Zaragoza 2008, ya que aquélla, pareja de Alberto Belloch, alcalde de la ciudad maña, era la responsable del área cultural de la Exposición Internacional. También se vio involucrado en un siniestro asunto relacionado con la contratación de un sicario para acabar con otro productor musical, Fabio Estéfano Salgado, el Estéfano del dúo Donato y Estéfano (seguro que les recuerdan), y el robo y desvío de fondos, cosa que desmintieron sus abogados. Una joya.

De vuelta a nuestros protagonistas, los Loco Mía viajan a Madrid en 1989 para grabar el álbum que les catapultaría a la fama interplanetaria. José Luis Gil les consigue un contrato con Hispavox (si era el jefe podía hacerlo) y produce él mismo el disco debut del grupo, suponemos que con la ayuda de un hipotético hermano o hermanos, pues aparece en los créditos como una producción Gil Bros. Antes de meterse en los estudios FTI Music de San Sebastián de los Reyes a grabar, los productores musicales Cristobal Sansano (que trabajaba con el alias de C.S. Twerdy) y Pedro Vidal Peiró (no confundir con Pedro Vidal Ñaco, también productor del que ya hablamos en el post sobre el cantante Iván) se ponen manos a la obra para escribir las letras y componer los arreglos del disco. El resultado de su trabajo junto con las sesiones con los 4 componentes de Loco Mía es "Taiyo" ("Sol" en japonés). El disco, compuesto por 10 temas muy bailables, al estilo Synth-pop que pegaba en las pistas de baile de la época, consigue un éxito inmediato, gracias a la aparición del grupo en televisión, contribuyendo en gran medida el estilismo que presentaban sus componentes. La canción que abrió la caja de Pandora fue la que daba nombre al grupo, y en la que dejaban claro su mensaje de protesta y reivindicación social. Y a continuación el video, ¡así que todos a cantar! Discoibitsalocomía, modaibitsalocomía...


Si aún conservas las córneas tras ver el vídeo -pura historia de los 90 con sus transiciones imposibles, su infografismo y sus colores chillones-, comentar que gracias al mecenazgo del capo di tutti capi de Hispavox y a su correspondiente promoción, el grupo logró vender 60.000 copias del su álbum debut en tan solo 3 meses, lo que les vale un disco de oro.

A nivel internacional, el grupo ya había asombrado dando muestras de su barroquísima impronta a los más exquisitos paladares acústicos del país del sol naciente poco antes de la publicación del álbum, como hemos comentado, lo que explica el uso del japonés para el nombre del mismo (también triunfó Chiquito de la Calzada, así que tomen nota del consejo, si se les resiste el éxito, preparen las maletas y márquense un viajecito a Japón). Sin embargo, consiguen el empujón definitivo hacia el olimpo de la música disco cuando se cruza en su camino, poco después de la publicación del primer álbum, Danny Rampling, uno de los más grandes djs del momento y gran pope del culture club británico, que realiza un remix del tema Loco Mía y lo coloca en los primeros puestos del top ten de las listas de singles en el Reino Unido. Por el efecto dominó, el tema triunfa también en otros países como Italia o Francia. Aprovechando el tirón del grupo, los Loco Mía abren una tienda en Madrid, el "Santuario Loco Mía", un local de dos plantas en las que uno podía adquirir todas las prendas que hacían famosos al grupo, desde las chaquetas con hombreras imposibles hasta los zapatos de gnomo, y meterse un pelotazo -bueno, en este caso un cocktail exótico y refrescante- en una especie de bar de lo más kitsch. Habida cuenta de lo bien que funcionaba el negocio, como buen empresario autónomo, Xavier Font abandona la formación para regentar el "Santuario Loco Mía" amén de encargarse de la imagen del conjunto. El puesto de Xavier en el grupo lo ocupa el barcelonés Francesc Picas (12/02/1970), estudiante de periodismo que trabajaba en la sombra colaborando con los diseños del vestuario del grupo. Con este nuevo componente de Loco Mía, el grupo saca un segundo sencillo, el no menos imprescindible "Rumba samba mambo" (también conocido como RSM, título con el que aparece en la primera edición del álbum). Suban el volumen de los altavoces y prepárense para bailar de forma sensual y misteriosa, aunque no quieran, es imposible resistirse a ese "Ooooohhhh oa oa"...


Con los dos singles en las alforjas, el grupo viaja a Argentina a principios de 1990, donde consigue un éxito rotundo (también triunfaron los Zapato Veloz, recuerden, así que si Japón les pilla más lejos y encuentran dificultades con el idioma, tiren para la tierra de Carlos Gardel), desatando en otros países como México la llamada "Locomanía". El siguiente vídeo, del programa de la televisión azteca "Siempre en domingo", en el que visualmente aparecen como una versión de los Parchís salida de la mente de Terry Pratchett, es una buena muestra del calado y fama del grupo en hispanoamérica (y no, no es un montaje intercalando imágenes del grupo con una actuación digamos que de los Stones, por poner un ejemplo).


La fama también acompañó a los "Loco Mía" en otros países iberoamericanos, como Perú o Chile (actuaron el prestigioso festival de Viña del Mar), si bien por entonces comienzan a recibir alguna que otra crítica por parte de sectores musicales inmovilistas, por lo atrevido de su indumentaria, por el reiterado uso del playback (bueno, esto lo hace todo el mundo), por la suplantación de voces, que en las grabaciones no se correspondían con la de los integrantes del grupo (como los Milli Vanilli en plan ibérico), y por cosas tan peregrinas como incluir mensajes subliminales y satánicos en sus canciones, como lo oyen (jamás estaremos en deuda con aquellos visionarios que, sin ánimo de lucro, se dedican a escuchar discos y más discos al revés para que las futuras generaciones no se conviertan en servidores de Satanás, eso sí que es una profesión de servicio público).

Su tercer single extraído del álbum Taiyo sería Gorvachov, una oda al dirigente soviético. Quédense con frases como "Gorbachov es dulce Raisa, Gorbachov es confiar, Gorbachov es una estrella, superstar". A modo de anécdota, un año después de esta canción que ensalzaba las labores de pacificación del líder soviético, la URSS se iba al garete. Aún así, seguro que, en algún lugar, el ex dirigente escucha este tema con lágrimas en los ojos, agradecido de que por lo menos en España, alguien supiese su gran labor política en el que fuera país más grande del mundo. Nadie antes había dedicado una canción a líderes, no ya soviéticos, sino de cualquier otro país (por lo menos no con afán respetuoso), sin formar parte del engranaje propagandístico partidista, por lo que cabría hablar de los "Loco Mía" como adalides de la canción política, glásnost musical, vaya.


Exprimiendo al máximo el disco, "Loco Mía" saca dos sigles más, "Embrujo de amor" y "Ti amo America", tema cantado en italiano y que no sería el único en otro idioma, ya que existe una versión de "Taiyo" con dos temas en portugués, los ya mencionados "Rumba Samba Mambo" y "Gorvachov", grabados ex profeso para el desembarco del grupo en Brasil, país en el que, huelga decirlo, consiguieron un gran éxito.

 

Al calor del éxito que coseguía Loco Mía, otras formaciones comenzaron a adoptar alguna de sus señas de identidad esperando cosechar el mismo resultado o adaptarse a las arriesgadas tendencias estilísticas que empezaban a estar en boca de todo el mundo. El caso más descarado de "inspiración" (con unas comillas de aquí a Uzbekistán) fue el del grupo Nekuams, cuya contribución al mundo musical se centra en tan sólo tres temas, lanzados todos como maxisingles, con sus correspondientes extended mix, instrumental house mix, club mix, radio mix, italian groove mix y San Pedro bendito mix. "Nequams" (nombre original de la formación, después decidieron cambiar la Q del nombre por la K, para que digan que el uso de esta letra es supermoderno y actual), "El fuego amigo" y "Baila morena" son los títulos de los temas que editaron, siendo este último el único que merece destacar, porque apareció en un recopilatorio de serie Z llamado "Connection mix" (cómo se iba a llamar si no). Juzguen ustedes mismos por las imágenes que aparecen en el siguiente video el nivel de inspiración con respecto a Loco Mía.


Abanicos, barroquismo, trajes pseudo medievales... quizá lo único propio de los Nekuams fuesen los sombreros hechos con papel Albal. Sin embargo, cabe destacar que este grupo adaptó las señas propias de identidad de los protagonistas de este post porque sus componentes también provenían del grupo de bailarines de la discoteca Ku de los que salió Loco Mía. De hecho, su primer tema fue grabado en 1989, el mismo año en que comenzaba la aventura de Loco Mía, aunque adaptaron el look que aparece en el video en 1990, así que puede especularse una ligera inspiración que pudiese consagrar al grupo o ponerlo a la altura de los originales. La principal diferencia radica en que mientras que los Loco Mía tenían detrás a la todopoderosa Hispavox, los Nekuams grabaron con el sello Boy Records, cuyo cénit editorial fue sacar discos de Francesco Napoli, los Gypsy Kings pre Barcelona 92, Atahualpa Yupanki o el ex-Communard Jimmy Sommerville, lo que se dice canela fina. Así que tras los tres temas mencionados, dedicaron su tiempo a otros menesteres ajenos a los caprichosos designios del mundo musical.

Volviendo a Loco Mía, agotada la promoción de "Taiyo", en diciembre de 1990 comienzan la grabación de su segundo álbum, "Loco Vox" en los estudios "El Mirador", de Torrelodones (Madrid), de la mano del productor Samuel Bogado. El nuevo disco ve la luz en mayo de 1991, y el primer single, que le da nombre al álbum sigue la estela de ritmos electrónicos del primer trabajo. A continuación el correspondiente videoclip, que avanzaría la estética de la saga cinematográfica de "Saw".


Poco después de la publicación de "Loco Vox", a principios de 1992, en medio de la gira de presentación, Juan Antonio, recordemos, el rubio del grupo, decide abandonar la formación por motivos personales (por lo visto estaba un tanto hastiado del mundo del show business), sustituyéndole un clon del mismo, el madrileño Santos Blanco (29/11/1971), bailarín profsional. Si bien el álbum no consiguió el éxito arrollador del primer álbum a nivel internacional, consiguen un gran acogida por parte del público sudamericano, donde llenan estadios y provocan la histeria colectiva del público, mayormente femenino. Así actúan en el festival de Acapulco, en Méjico y repiten en el festival de Viña del Mar, logrando un éxito comparable al que consiguieron los integrantes de Queen en el mítico concierto de Wembley (bueno, tal vez exageremos). Entre actuación y actuación en directo, se pasean por casi todas las televisiones del cono sur, cantando en riguroso play back. Aquí les tenemos presentando en Méjico el que sería segundo single extraído de "Loco Vox", "Magia negra", en el veterano programa "Siempre en domingo" de Televisa (espacio que emitió un total de 1.480 programas, a cuatro horas como media, echen el cálculo...).


Si al oir los primeros compases del tema no se han levantado a darlo todo marcándose un baile a lo Rudolf Nureyev en el salón de sus casas, probablemente no se habrán dado cuenta de que el vestuario del grupo evolucionó con respecto al nuevo disco. En esta ocasión nuestros protagonistas vuelven a innovar con trajes a caballo entre el rollo Sherezade de "Las mil y una noches" y los típicos de los "derviche tourne" (a los que ya cantaba Franco Battiato), con ciertos toques de boutique de blusas para señoras mayores, histórico negocio netamente ibérico en vías de extinción. La aventura americana del grupo les lleva al país del whopper, donde se hacen fuertes en Miami, debido a la mayoría de hispanos afincados en el estado. Por entonces surgen rumores de romances de algunos miembros del grupo con mujeres como Rebecca de Alba (presentadora y modelo mejicana, a la que también se relacionó con Ricky Martin, Miguel Bosé o Luis Miguel) o la archiconocida Thalía, si bien los afectados rehusaban a hacer declaraciones al respecto y las llamaban "amigas", declarando que sus novias eran el público (bueno, también existían otras teorías bien distintas, aunque no seremos nosotros quienes ahondaremos en meras conjeturas...).

El grupo vivía un momento dulce, cosechaba éxitos allí donde actuaba, vendía discos como churros y su legión de fans era enorme. Sin embargo, a mediados de 1992, la formación sufre un revés del destino que derivaría en la desaparición del grupo. Descontentos con el proceder de su manager, José Luis Gil -excesivamente celoso en sus negocios y exigiendo la mayor parte del pastel de lo que generaba el grupo- deciden despedirlo. Sin embargo, este pájaro decide entonces interponer una denuncia por el uso de la marca "Locomía", cuyos derechos de explotación se atribuía. Habida cuenta del legendario sentido de la objetividad, imparcialidad y oportunidad de la nunca bien ponderada justicia española, el fallo del tribunal le da la razón, lo que imposibilita el uso del nombre del grupo por parte de sus componentes, cancelándose la agenda de todas las actuaciones y conciertos que tenían pendientes.

José Luís Gil decide entonces relanzar el grupo (más bien la marca "Locomía") en 1993 con nuevos integrantes. Recordemos, los originales por aquél entonces eran Manuel Arjona Velazco, Carlos Armas, Santos Blanco y Francesc Picas. La nueva formación (también llamada extraoficialmente "Locomía 2") la componen Antonio Albella (con formación en arte dramático), Pablo Robledo (que ya trabajaba en los orígenes del grupo como maquillador y que se presentó al cásting para sustituir a Juan Antonio, el rubiales), Frank Romero (con experiencia en el mundo de la música y el arte dramático) y Luis Font (el hermano de Xavier Font, y uno de los fundadores del grupo que abandonaría en 1988 para hacer la mili -y no es que tardase 4 años en hacerla, simplemente fue sustituido e hibernó-). Los "Locomía 2" publican "Party time", un álbum en el que mezclan música dance, funky y demás ritmos bailables del que extraen 5 singles (cuando el total de temas del disco era de 8, a eso se le llama exprimir un álbum). He aquí el primero de ellos, que le da nombre al álbum (nótese de paso la transición en el vestuario, nunca discreto eso sí, de lo oriental a lo medieval, que recuerda, vagamente a esas megaproducciones cinematográficas ambientadas en el medievo, desde "Excalibur" hasta "El caballero del dragón", bizarrada en grado máximo con Miguel Bosé haciendo de alienígena).


No obstante, pese al empeño que le ponen los nuevos integrantes del grupo, el disco consigue un éxito más que discreto, en parte por el cabreo que se había cogido la legión interplanetaria de fans del grupo por los cambios impuestos por el productor. Tampoco es que se produjesen altercados reseñables, ni alzamientos populares, ni guerra de guerrillas ni nada, sólo se llamó al boicot de sus actuaciones, siendo cada vez menor el número de seguidores que acudía a las mismas.

Entretanto, los membros del grupo original (con tanto cambio matizamos, los últimos cuatro que se quedaron sin nombre con el que actuar), no cejan en su empeño por vivir del arte. Así, Francesc Picas, tras zanjar diferencias con su ex manager, José Luis Gil, se lanza como solista publicando un disco producido por este último, "Bendición", cuyo primer single "Locos por amor", consigue cierto éxito en latinoamérica. En 1995 Xavier Font, por entonces responsable de imagen del grupo, recluta a Carlos Armas y a Javier Pastrana (que ya había con trabajado con la formación en sus tiempos en la discoteca Ku) para formar el dúo "Vatikano" (sic), que llega a publicar un disco, "Pecata mundi" cuyo single pormocional "Ojos verdes" se pasea sin pena ni gloria por los circuitos musicales de países hispanohablantes, incluído el festival de Viña del Mar. Por su parte, Santos Blanco y Manolo Arjona vuelven a Madrid para formar un trío musical con una bailarina llamada Mari Ángeles (no consta apellido) auspiciados por la producción de José Luis Gil, con quien también se habían reconciliado, aunque el proyecto hace aguas y no llegan a pisar los estudios de grabación.

En 1998, tras 5 años de litigios, la lucha legal que Xavier Font mantenía con José Luis Gil para recuperar el nombre de "Loco Mía" da un sorprendente giro cuando un juez otorga al primero los derechos de explotación del nombre del grupo. Así, Font descarta a los componentes de "Locomía 2" y recluta, para la nueva etapa, a Santos y a Manolo (sin Mari Ángeles ni ocupación) y a dos personajes más, Omar Marrugat (bailarín y Míster Cataluña) y Juan Bedmar (bailarín a secas). Pese a que la nueva formación llega a grabar un disco, que iba a presentar en primicia en México, este no se editó por diferencias entre Font y la discográfica. Aún así, Xavier Font no ceja en su empeño de relanzar al grupo, por lo que, contando con Santos y Manolo, convence a Francesc Picas y a Carlos Armas para continuar con el proyecto de la formación previa al contencioso legal que les dejó sin nombre. Y así, en 1999, tras un paréntesis de casi 7 años, los Loco Mía de la última etapa de fama del grupo vuelven a trabajar juntos paseándose por las televisiones patrias, en donde actúan cantando sus grandes éxitos. Quiere el azar que una de sus actuaciones en TVE fuese vista por la presentadora argentina Susana Giménez, a quien se le ocurre invitar al grupo a su programa, "Hola Susana" Este programa, que se ha mantenido en antena desde 1987 hasta nuestros días, ostenta hasta la fecha el record Guiness de cartas y llamadas recibidas, e hizo de su presentadora una especie de Oprah Winfrey sudamericana, siendo aún conocida como "la diva de la televisión". Sabiendo el impacto del programa y el cariño que les prefesaba el público argentino, los Loco Mía no se lo piensan y preparan las maletas para desembarcar al otro lado del charco; no obstante, Santos desiste de la idea y decide no marchar, por lo que la formación recurre a Juan Antonio Fuentes para sustituirle, llegando al país de los gauchos la formación original que cosechó mayores éxitos en la historia del grupo cuando grabaron su primer LP. Tras actuar de televisión en televisión cantando canciones de los dos discos que tenían en el mercado, deciden sacar un single, "Samba pasión", bajo el sello Key Music, cuya mala gestión del mismo hace que se editasen muy pocas copias, aunque sí que presentaron el tema en directo en no pocas actuaciones.


La falta de concreción por parte de la productora a la hora de grabar un nuevo álbum se traduce en una nueva disolución del grupo, del que se desentienden Santos y Juan. Sólo Manolo, Omar y Xavier (como representante y manager) creen en el proyecto, y así, para intentar lograr el resurgir de la formación realizan un enésimo cásting para elegir a los dos componentes que sustituirían a los que habían hecho mutis por el foro. Finalmente, a mediados de 2000 se presenta un nuevo "Loco Mía", con Manolo, Omar y las dos nuevas incorporaciones, Jaen Alonso y Manuel Espinosa, ambos modelos de profesión. En esta ocasión sí logran publicar un nuevo trabajo, "Corazón", grabado en los estudios Garsa Music de Barcelona y producido por Xavier y Alejandro Abad (cantante, compositor y megaproductor de éxito -dos veces ganador del festival de la OTI, compositor de temas de David Bisbal, Paulina Rubio, Armando Manzanero... descubridor de David Civera, Raúl, Pastora Soler...) para el sello mejicano Gala Music. En esta nueva etapa, el grupo se establece en Méjico, por el incondicional apoyo del público azteca que siempre llenó los estadios en donde actuaban y por ser el país en el que radicaba la actividad del sello discográfico para el que trabajaban. El disco tuvo varios singles, como "Ella baila el mambo" (sólo Pérez Prado les supera en el reiterado uso del término "mambo" en todos sus álbumes), "La incondicional" o el que le da nombre, "Corazón", de escasa repercusión fuera de las fronteras mejicanas. Todos los singles excepto uno, "Música, música", tema que la formación presenta al concurso "Eurocanción 2001", programa realizado por TVE para escoger al representante español en el festival de Eurovisión de ese año, combinando la valoración de un jurado y del televoto. Suena la flauta y pasan un primer corte con otros 19 aspirantes. Antes de desvelar su posición final en el concurso, veamos su actuación y puntúen, puntúen...


Bien, sólo los celebérrimos artistas Tony & Miguel, Oxígeno y Silvana sacaron menos puntos que nuestros protagonistas; quién sabe, si en lugar de actuar emulando a los hermanos Dalton (avanzando el estilismo de otro gran artista, Coyote Dax, que despuntaría ese mismo 2001) hubiesen actuado con los extravagantes trajes que les hicieran famosos, quizá hubiesen privado a David Civera de cantar su "Dile que la quiero" en Copenhague ante miles de eurofans. Para su consuelo, decir que compartieron cartel en Eurocanción con dos de las musas de este blog, Sonia y Selena, como ya comentamos en su post, y que finalmente Civera ocupó la decimotercera posición en el eurovisivo certamen.

Tras su participación en el concurso vuelven a Méjico lindo y querido para presentar el disco en directo en varias ciuades y ya en 2002 hacen las maletas y trasldan su residencia a Perú. En esta ocasión, viendo que el proyecto no daba los resultados esperados, Omar y Jaen abandonan el grupo. Pese a que Xavier realiza un nuevo cásting en el que se incorporan a los "Loco Mía" dos nuevos modelos, Dominique y Jesús, el proyecto hace aguas y la formación se disuelve definitivamente.

No sería hasta tres años más tarde cuando vuelve a oirse el nombre "Loco Mía", al organizar Xavier, gerente por entonces de la celebérrima discoteca Bikini de Barcelona, un homenaje al grupo en 2005 al cumplirse 15 años de la publicación de su primer disco. Para ello convoca a los cuatro miembros originales de la formación, Carlos, Francesc, Manolo y Juan Antonio, que se subirían al escenario para una única sesión con sus temas más conocidos. El subidón del reencuentro los hace plantearse en 2006 la creación de una nueva formación en Hollywood, pero tan arriesgado proyecto nunca llegó a ver la luz.

Ya en 2007 Xavier y Manolo contactan con su ex manager, José Luis Gil, con quien hacen las paces definitivamente tras los problemas que les enfrentaron, y junto a la colaboración del sello Sony BMG (antes comentábamos que la mitad de los cassettes que circulaban en España estaban producidos por Hispavox, pues bien, la otra mitad los producía BMG Ariola, que posteriormente pasó a formar parte de Sony Music) sacaron al mercado un pack con los grandes éxitos de "Loco Mía", con un DVD en el que se presentaban las canciones del disco con actuaciones en directo y videos musicales. A la par que se realizaba el pack, Xavier, Manolo y Gil realizaron un nuevo casting (y van ya...) en España y Estados Unidos para escoger a un total de doce nuevos integrantes del grupo, con la idea de realizar tres formaciones independientes (llamados "Loco Mía Performers) que pudiesen actuar en cualquier lugar simultáneamente para presentar y publicitar el disco recopilatorio. Es en esta época cuando en una entrevista en la revista Shangay comenta que la censura establecida por las discográficas fue la razón por la que la práctica totalidad de los integrantes del grupo no pudieron salir del armario, lo que todavía levanta ampollas entre la legión de fans que conservan, con facciones que, pese a lo evidente, niegan, inocentes ellos, que cualquiera de los integrantes que pasaron por el grupo fuesen homosexuales. De hecho, la presentación oficial de los grandes éxitos tiene lugar en las fiestas del Orgullo Gay de 2007 en Madrid. Poco después de la presentación de los grandes éxitos, Xavier y Gil se llegan a plantear la grabación de un nuevo disco, idea que abandonan por no considerarla rentable; igualmente el proyecto de los "Loco Mía Performers" fracasa al no tener demasiadas ofertas de trabajo.

A principios de 2009, con vistas a celebrar el vigésimo aniversario del grupo, Xavier vuelve a calzarse los zapatos puntiagudos (no había actuado desde 1990 cuando pasó a ser representante del grupo y asesor de imagen del mismo) y junto a Carlos Armas, Manolo Arjona y Dominique Bailho (que se incorporó a la formación cuando esta se trasladó a Perú en 2002) actúan en el porgrama "Los mejores años", de TVE (absurdo programa donde los haya, en el que el público votaba cuál había sido la mejor década en el plano musical desde los años 50 hasta ayer mismo, aunque nos premitió disfrutar de actuaciones de grupos y artistas míticos, algunos acartonados hasta decir basta).


Gracias a la popularidad que volvía a tener "Loco Mía", por los 20 años que llevaba en los escenarios y en parte también debido a un anuncio de la marca de vehículos Dacia, la formación se plantea realizar en abril una gira por América Latina (con un nuevo miembro del grupo, Ferry Farías, que sustituiría a Xavier tras la actuación en TVE) y que llevaba por nombre "Loco Mía, back to the glam". Sin embargo, cuando ya estaba casi todo listo, con una actuación ya negociada en Buenos Aires, un nuevo revés golpea al grupo. El 5 de febrero de 2009 la Guardia Civil lleva a cabo la denominada "Operación abanico" (siempre me he preguntado quien será el lumbreras que le pone nombre las operaciones de la Guardia Civil, pero debe de ser un cachondo mental de cuidado), en la que se imputa a Xavier de un delito contra la salud pública por un supuesto tráfico de drogas -éxtasis concretamente- y de sustancias prohibidas -viagras falsas y popper, principalmente-. Por lo visto, agentes del benemérito cuerpo seguían la pista de una web en la que se comercializaban estos productos, y tirando del hilo descubrieron que detrás de la página estaba Xavier; tras un registro en su domicilio, los agentes se incautaron de un total de 111 envases de popper (sustancia utilizada para limpiar los cabezales de los reproductores de vídeo empleada indebidamente como desinhibidor sexual en público mayoritariamente homosexual y cuya disribución prohibe la Agencia Española del Medicamento) y 26 pastillas de MDMA, también conocido como éxtasis, lo que le acarrea a Xavier una posible pena de 7 años de prisión y multa de 4.050 € por delitos contra la salud pública. Aunque Xavier se defiende diciendo no conocer el origen de las pastillas de éxtasis y arguyëndo que el popper era para consumo propio -"sí, encontraron botellitas pero yo las tenía para mí y para mis amistades"- (vaya con Calígula), la Sección Quinta de la Audiencia provincial de Barcelona dictamina una sentencia de tres años de prisión, sentencia que recurre y que dará lugar a un nuevo juicio del que aún no se conoce fecha.

Xavier ve la operación como un complot para evitar el relanzamiento de Loco Mía (judeo-masónico probablemente), y parecía que la posibilidad de que el grupo volviese a los escenarios eran prácticamente nulas, pero a estas alturas ya sabemos la de posibilidades que brinda la palabra cásting. De este modo, en una nueva versión del cuarteto, en abril de 2012, junto al sempiterno Manolo, se unen al barco de los Loco Mía los barceloneses Ferry Farías (tras su fallido estreno con el grupo en la gira que abortó el poppergate) y Ricky Arenas y el dominicano Félix Javier Montas, que actuarían cantando los temas de siempre en las fiestas del Orgullo Gay "Pride Barcelona 2012" de la Ciudad Condal. Del mismo modo han asegurado su presencia en el festival YouFest de Madrid, el 30 de septiembre de 2012, evento organizado por YouTube en el que compartirán escenario con artistas como Wendy Sulca, La Tigresa de Oriente, Shakiro, Rick Astley y mi preferido, el cantante hindú Daler Mendhi, lo que se dice el Woodstock del siglo XXI.

Hasta la fecha esa es la última formación; aún así, amigo internauta del futuro, seguro que cuando leas esto en el año 3000 habrán pasado por la formación varios cientos de artistas más. ¿Y qué fue del resto de componentes de "Loco Mía"? A continuación, a modo de broche final, unas pinceladas sobre lo que les brindó el destino tras su paso por el grupo a algunos de ellos...

Gard Passchier se retiró a su Holanda natal, y tras formar un dúo musical llamado "Clone", se dedica al mundo de la fotografía profesional.

Carlos Armas tras formar el dúo "Vatikano" con Javier Pastrana, se retiró del mundo musical y se dedicó a otros menesteres fuera del ámbito artístico en Tenerife.

Juan Antonio Fuentes trabajó como comisario de abordo del AVE y actualmente lleva la gerencia de un restaurante de un hotel en Barcelona.

Luis Font formó un trío musical junto con Javier Pastrana y Lola González (quien sería posteriormente coreógrafa del programa de Cuatro "Fama") llamado "Visual" y posteriormente se desentendió del mundo musical.

Francesc Picas se licenció en psicología y ha publicado varios libros de poemas y cuentos, tanto en castellano como en catalán.

Santos Blanco abandonó la música para dedicarse a la oración, y las últimas noticias que se tienen de él es que ingresó en un monasterio (como lo oyen).

Antonio Albella siguió desarrollando su carrera artística trabajando en varias series de televisión y en teatro.

Pablo Robledo abandonó su carrera artística para trabajar como maquillador profesional.

Frank Romero formó un dúo musical llamado "Cañí" y posteriormente creó una plataforma en su Huelva natal para descubrir nuevos talentos actorales.

Javier Pastrana formó parte de los grupos "Visual" y "Vatikano" ya mencionados y se lanzó como solista llegando a grabar un disco, "A solas", de nulo éxito.

Xavier sigue ejerciendo de manager de "Loco Mía" y gestiona la contratación del grupo (desconozco el caché de las actuaciones, pero posiblemente sólo estén al alcance de ricos excéntricos marbellíes de los que tanto gusta retratar el programa "Callejeros" de Cuatro).

Manolo es el miembro de los "Loco Mía" que más tiempo ha permancido en la formación, desde los comienzos del grupo allá por 1990 hasta la actualidad.

En definitiva, "Loco Mía" fue un grupo vilipendiado y ridiculizado muchas veces (aunque aún cuentan con una legión de admiradores importante, incluido club de fans), pero hay que admitir que en su época rompieron con todos los moldes establecidos en cuanto a estilismo y performances se refiere, y además, reconócelo, si has visto los vídeos al menos habrás cantado un par de estrofas de alguna de sus canciones, y en más de una ocasión habrás hecho la típica coña si te ponían delante un abanico... y para acabar, un par de vídeos que demuestran el enorme calado que tuvieron, así que sin más dilación y metiendo el pubis...




Próximamente: Sabrina Salerno.

7 comentarios:

  1. Muy completa y detallada la información, además de contrastada. Aunque evidentemente, solo se cuenta lo bonito.....
    Omar Marrugat

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  2. Diferentes y atrevidos...Olé por ellos!

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  3. Muchos errores, por ejemplo, Taiyo fue el segundo single del primer album y RSM el tercero y se acabó. De los demás que dices ninguno lo fue. Y del segundo album, Magia Negra fue el 4º single: el segundo fue Fiesta Latina y el tercero Niña.

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  4. sietepalabras, eres una marisabidilla

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  5. La mejor alineación de integrantes del grupo fué la de 1993.

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  6. Un pequeño error en el (por demás excelente y entretenido) artículo: David Civera quedó 6to en Eurovisión, no 13ro. Además nunca mencionaron a Venezuela, otro de los países donde Locomía causó extraordinario furor; debutaron en la entrega del extinto premio "Meridiano de Oro" en 1990 y repitieron en 1991, participando en muchas ediciones del maratónico "Sábado Sensacional" en el interior del país y además ambas formaciones se ganaron la "Orquídea de Plata".

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  7. Magnífico trabajo.

    Me gustaría contactar con usted para un documental que estoy realizando sobre Locomia.

    golden.audiovisuales@gmail.com

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